¿De dónde surge la idea de una obra montada en tres habitaciones de una casa?
Esta es una idea que parte de mí y, particularmente, desde mi posición política frente al teatro en general. Hay una sensación de insatisfacción en relación al teatro que tenemos actualmente y a la falta de cuestionamiento de los mecanismos teatrales.
¿A qué te refieres con mecanismos teatrales? ¿Estas cuestionando el sistema teatral o la calidad artística?
Al total, al proceso de ensayo, a la explotación comercial de las obras, a las temáticas y la forma en la cual se abordan, etc. Yo me puse como objetivo hacer un trabajo que se enmarcara desde una gran performance: desde el primer día de ensayo hasta la última función. Para mi esto es un proceso de búsqueda, un laboratorio. Así mismo surgió la idea que el espacio fuera distinto y que la gente pudiera acceder a ver distintas cosas.
¿Por qué plantear una puesta en escena más preformativa? ¿crees que los modelos teatrales tradicionales están obsoletos?
No, para nada. Sólo creo que son áreas distintas. Siempre existirá el teatro de texto o el teatro clásico. Creo que esto es una opción más dentro de un medio que está muy influenciado por lo audiovisual. La gente, por ejemplo, está muy acostumbrada a los reality shows y esto es en parte eso, jugar con el espectador al situarlo en un lugar al cual él no está acostumbrado.
Esto va muy ligado a un trabajo en investigación que vengo haciendo hace bastante tiempo. Este tiene que ver con teorías sociológicas, cómo ligarlas al teatro y evidentemente ciertas cercanías a las tendencias del teatro argentino que llegan a Chile.
De todas maneras, lo que haces con PRE es muy novedoso dentro de nuestro circuito teatral…
Si, a veces siento que en nuestro país tenemos mucho el síndrome del colonizador. Siempre esperamos que alguien lo haga en otro lado para poder importar el modelo. Esto, estoy seguro que más de alguien lo ha hecho, pero dentro de nuestro circuito, me pareció algo súper novedoso.
Yo se que hay formas establecidas dentro del teatro, tener un equipo formal donde hay un director, una productora, actores etc. pero a mi equipo yo lo quise invitar a otra cosa, a un proceso diferente de trabajo. Si bien yo tenia un parámetro de los resultados del proceso, esto estaba supeditado a lo que nosotros, como grupo humano, lográramos hacer.
¿Qué expectativas tenías sobre los resultados de este proceso tan particular?
La base del trabajo era la expectativa. Yo tenía una expectativa concreta, pero día a día veíamos qué pasaba. Primero que nada invite a un grupo de actores muy diversos, todos de distintas escuelas, a conocerse. Luego, con una de las actrices, tomamos como base del trabajo de construcción de personajes el eneagrama. Para mi la expectativa del proceso de trabajo de cumplió absolutamente. Nos transformamos en un grupo de amigos con una convivencia que aportó al trabajo de creación. Eso es muy entretenido porque se logra algo que yo buscaba: una actuación muy desprendida, muy naturalista, y que en definitiva pareciera que no se actuara. La única manera de lograr esto era desde ellos mismos, desde el lugar del Performer.
¿Cómo asumes la dirección de un proyecto como este? ¿Cómo delineabas las actuaciones?
Con ese modelo en la mira, empezamos a jugar sobre la base de la improvisación. Para mi era muy interesante ver qué temas le resonaban a cada uno de los actores. En un principio pude ver cual era el contenido que teníamos nosotros como grupo humano. Esto me permitió poder después hacer un registro y selección de este material. Luego vino lo más difícil, hacer el texto y poder calzar las escenas en estos tres espacios distintos.
La obra se relaciona directamente con el público. ¿Qué esperas del espectador de PRE?
Me interesa el espectador común más que el entendido en teatro. La idea es que se pueda disfrutar con la historia, con la comedia, con el contenido. Lo principal es que el público viva la experiencia y ojala sobre la base de esa experiencia puedan elaborar un contenido. Aquí no hay un gran texto o personaje, aquí hay una experiencia.
¿Cuál es ese contenido que hay que experimentar? ¿De qué habla la obra?
De la banalidad. De la incapacidad que tienen estos personajes de comunicarse entre si. Son conocidos, pero no se ven desde el colegio. Esa es la gracia, no se sienten ni contenidos ni comunicados con nadie, ni siquiera al reencontrarse juntos en una casa.
El espacio dónde muestran la obra es una casa que ustedes mismos autogestionan. ¿No los condiciona eso a una espacialidad? ¿Qué pasaría si se enfrentaran a sacar la obra?
Para nosotros es muy bueno tener ese espacio. Administrarlo surge como la opción de tener un espacio de creación que nos libere de tener que buscar sala, tener que buscar dónde ensayar, etc. No me condiciona porque creo que la obra se puede llevar a otros lugares. Nosotros trabajamos en este lugar, pero todo es adaptable.
Por último, ¿por qué PRE?
PRE es un concepto profundo y amplio. Por un lado tiene que ver con que este es un trabajo en proceso, y por otro lado porque es la primera parte de un trabajo más a largo plazo. Es la previa de todo lo que queda para adelante.