| Reseña La proximidad de la muerte, su orilla. La propia, la de otros. No es la muerte lo que interesa sino lo que ese límite nos hace. Cerca de la muerte buscamos venganza o perdón. La usamos para aprovecharnos, nos compadecemos, engañamos y decimos la verdad. Nos dejamos ir, nos aferramos. La causalidad está trizada, es dudosa. No importa tanto el antecedente como la acción, interesan más las resonancias que las conexiones. ¿De verdad estamos dispuestos a morir por amor, matar por amor, a arrepentirnos, a cambiar? |