Creo en Dios

Teatro La Rodante

 

 Ficha de la obra

Por Kjesed Faundes

Hay algunas obras de teatro en donde rescato la puesta en escena. Otras el contenido, el mensaje. Cuando tengo suerte rescato ambos y cuando no, no rescato nada porque no entend í nada… De otras, me quedo con el argumento, con la historia que cuentan.

Creo en Dios es una historia.
Una historia de a dos.
Cómo se conocen dos personas y se vuelven inseparables.
Una es hinchapelotas y la otra está al borde de la depresión por sentirse fracasada.
Una cree en Dios y a la otra le gusta creer que ella maneja su destino.
Y sus destinos se cruzan, y tienen que vivir aventuras juntas, solucionar problemas juntas y tomar decisiones juntas.
Y esa es la historia.
Y cada una se hace cargo de un discurso propio.
Y uno ve cual le gusta más, con cual coincide o si su teoría personal es más interesante que las expuestas.

Esa es otra de las virtudes del teatro.
Lo bueno de Creo en Dios es que hay dos chicas jóvenes carismáticas haciéndolo bien,  haciendose cargo del discurso de su personaje, interpretando, jugando en un espacio minúsculo que en escena no parece que midiera 3x2, con una bonita fotografía si pudiésemos robarle el concepto al cine y con una emergente carrera que no debería dejar de emerger.
Lo bonito de Creo en Dios, es que al conocer a las actrices descubrí que ellas tampoco se conocían antes del montaje y que aunque es primera vez que trabajan juntas y son de escuelas muy distintas, sus destinos se juntaron al igual que el de las protagonistas de la  historia que cuentan y que se afiatan como si se conocieran de toda la vida.
¿Será Dios?