Lira, cinco historias sobre poetas pobres
 
 Ficha de la Obra
Comentario de la obra
Por Amalá Saint Pierre

El dramaturgo y director Mauricio Moro indaga con fineza y gran originalidad en la Lira Popular (periódico-panfleto que circuló entre 1860 y 1910 con décimas ilustradas, noticias y versos a lo humano y lo divino) rescatando del olvido a esos poetas marginales que alimentaron durante décadas el imaginario colectivo y popular, entre fondas y conventillos, cantos y décimas, calles sucias y la estación central.  

“Lira” (proyecto ganador del Fondart 2008), pone en escena cinco historias cruzadas sobre los poetas que dieron vida a ese género hoy en día desaparecido, pero que perdura inconscientemente en la idiosincrasia popular chilena, habiéndonos dejado un legado desconocido. Es así como estos personajes de la época de Pedro Montt (todos históricos: Juan Bautista Peralta, Rosa Araneda, Daniel Meneses e Hipólito Cordero) se cruzan a lo largo de la obra con las Poetisas Cultas de nuestros días. Dos mujeres en búsqueda de la inspiración poética, que, más que lograr poesía, logran sólo hablar de poesía. Poetisas Cultas que sólo apuestan por los “grandes” poetas de nuestro repertorio, desde una Mistral hasta un Lihn.

En un relato paralelo reaparecen las voces, vivencias y dificultades de esos “poetas malditos chilenos” o “Poetas Pobres” como los denomina Mauricio Moro, que lucharon, ya no por el reconocimiento, sino por la sobrevivencia misma: la enfermedad, la injusticia, el analfabetismo, el machismo y el alcoholismo se unen en un canto general, en un himno a la vida y a la muerte. Un himno a la poesía. Como un estribillo, se suman a estas historias de ayer y hoy duelos de décimas y cantos.  

“Lira” está plasmado de citas sutilmente insertadas: desde los piececitos azulosos de frío de la Mistral hasta un hip hop arrebatando una cueca, pasando por una escenografía representando una réplica del cartel publicitario vacío del artista Alfredo Jaar, que cae como una sentencia: ¿hay algo por decir hoy en día? “¿Qué es poesía?” martillan incesantes la Poetisas Cultas...

De esta forma, “Lira” se transforma en una obra atemporal, generando una reflexión profunda en torno a nuestro patrimonio popular, la pérdida de la identidad y de la expresión, el olvido y el vacío. A pocas semanas del fallecimiento de Lalo Parra, este montaje vuelve a rescatar un tema dejado en la indiferencia por los mismos chilenos. Las dos Poetisas Cultas no son más que la imagen vacía de una generación de jóvenes que prefieren no indagar en su propia identidad pasada. Los Poetas Pobres son aquellos que dejaron su legado en una Violeta o un Lalo Parra, o en un cantautor de micro.

Poco a poco, las historias se entremezclan anulando la frontera temporal que separa a los personajes; jugando así con los destinos de cada uno. ¿Y qué pasaría si un poeta de la Lira Popular recitara a través de un rap? ¿Y si un poeta sediento de Internet fuera en búsqueda de décimas e inspiración en las fondas del pasado?  

Mauricio Moro nos habla desde la poesía misma, acompañado por un excelente elenco joven y dinámico, siempre atento a la improvisación y a rapear con sus décimas populares, destacándose la excelente interpretación de Leonor Lopehandía y la fuerte unión de un equipo actoral en su mayoría egresado de la Escuela de Teatro de la Universidad Mayor de Temuco. “Lira” nos habla también desde el presente y desde el pasado. El espectador se deleita entre lágrimas de risa y otras tanto de llanto, malabareando con nuestras emociones y nuestro imaginario.

“Lira” merece nuestra atención, como obra teatral y como oda a la poesía del olvido. No se la pierdan.