Mi mundo patria
 
 Ficha de la obra

 

Comentario de la obra
Por Kjesed Faundes

Déjeme contarle.

Un monólogo de una niña que crece en el exilio, en nuestro exilio, remembrando a un Chile que no conoce y que sus padres ensalzan con las maravillosas virtudes que adjudican los recuerdos.

Una niña que no conoce Chile, que no sabe lo que es patria, país, nación, identidad o dieciocho de septiembre, que come empanadas y busca respuestas.

Aparentemente, a mí que encarno a una generación un poco aburrida de que las cosas no cambien, el temita me iba a dar lata.

Otra vez lo mismo.

Pero sin darme cuenta de pronto me estaban contando otra historia. Me estaban hablando de una realidad menos cercana a nuestra historia (como una especie de anti- distanciamiento brechtiano) pero absolutamente contingente: el conflicto palestino. 

El cuestionamiento sobre la nacionalidad en un tema tan archi conocido como el exilio de la izquierda chilena en dictadura, resulta ser la metáfora perfecta para poner en evidencia la ocupación sionista en Palestina, para develar los conflictos de poder y lo inescrupuloso del mundo en el que vivimos.

La puesta en escena es sencillísima, bella y el trabajo de dirección y de actuación están muy bien logrados, al servicio de una obra con contenido y poesía, de un montaje con opinión.

Que más decir.