13 de Abril 2009
Andrea García – Huidobro
Directora de Patio
 

Andrea García – Huidobro se inicia como directora de teatro con la obra Patio. La puesta en escena, que indaga en la situación de cinco hermanas que deben cuidar de un padre enfermo, es una mirada muy particular sobre las relaciones familiares y una postergada búsqueda de la independencia propia.  

Por Pamela López

 

Cuéntame sobre la idea de este montaje. 
El proyecto surge a partir de las personas con las que trabajamos. Un día fui invitada a un almuerzo donde todas hablaban sobre la idea de crear algo propio. A partir de esa iniciativa empezamos a juntarnos para ver imágenes, leer, hablar de las cosas que nos interesaban, hasta que al final empezamos a pensar en un montaje y a buscar un director. Yo dije entonces que quería asumir el rol de la dirección y no actuar en el proyecto. 

¿Cómo llegan específicamente a escribir Patio? 
Un día decidimos que el tema que nos interesaba era la familia. Empezamos entonces a indagar en nuestros propios árboles genealógicos, en fotos e historias lo que nos llevó a la idea base de la obra. Gerardo Oettinger, actor, fue el encargado del proceso textual. El es muy joven y está empezando su carrera de dramaturgo. Nosotros empezamos a improvisar y él iba mirando estas improvisaciones e iba escribiendo. Todas aportábamos ciertas ideas las que se iban recogiendo también. 

¿Cuáles han sido los principales desafíos que has encontrado en Patio como directora teatral?  
Creo que la dificultad está siempre. Siempre dirigir es difícil, siempre es un trabajo y hay que mantener una distancia muy especial con el montaje. Uno mira desde afuera y propone, ve que a veces sus ideas en el escenario funcionaban y otras no funcionaban, es estar todo el rato en común acuerdo con la compañera. Uno propone todo; propuestas actorales, escenografía, los textos que hay que adaptar etc. es súper difícil porque es una decisión que hay que tomar todo el tiempo. 

Dentro de la búsqueda empezaste como directora y en relación al proceso de montaje de Patio ¿Qué significaba para ti que una escena “funcionara” o no “funcionara”? 
Lo que funcionaba era todo lo que tuviera que ver con lo cotidiano, con el naturalismo y con la verdad de relacionarse entre hermanos. No me interesaba mostrar una obra intensa y profunda porque creo que la profundidad se empezó a dar por los gestos y las acciones. Me interesaba que estuvieran en situación y que los personajes fueran reales. Que las actrices siempre tuvieran un tono cotidiano. 

Dentro de la búsqueda de las relaciones familiares ¿cuáles son los temas de la obra Patio?
Siempre en la familia hay tipos, cosa que a mi me interesaba mucho. En este caso está el niño payaso, que es la hermana chica, o la hermana que se tiene que hacer cargo de todo. Me interesaba hablar de todos aquellos jóvenes que no tienen padre o que deben manejarse solos, sin ningún referente.  

¿Qué importancia ha tenido el público para este montaje en particular?
Mucha. No esperaba nada pero me he dado cuenta que la gente se ríe mucho y eso me encanta. Creo que la base de una obra es que ésta tenga humor sin importar el género. A mi me gusta mucho que en Patio eso ocurra, me quedo contenta con los resultados. Creo que la gente tiene que venir a ver Patio porque no existe la familia funcional. Es una obra profunda, sensible, honesta y austera.