Andrés Olivos
Vocalista de Difuntos Correa y ahora director teatral
 

Pocos saben que el vocalista del grupo juvenil, Difuntos Correa, paso por la Escuela de Teatro de la UC teniendo ganas de ser actor. No terminó la carrera, dado la dificultad de conjugar el estudio y las largas jornadas de ensayo con la promisoria carrera musical que se le venía encima. Sin embargo, este año Andrés realizó su debut en las tablas como director con la obra "Lo peor de nosotros mismos", la que estuvo en cartelera en el Galpón 9 durante el mes de agosto.

Con una temporada ya terminada, Olivos reflexiona en relación a su experiencia teatral.

 

- ¿Cual es tu vínculo o tu relación con el teatro hoy?
Bueno yo estudié teatro en la UC, pero no terminé porque tenía trabajo con los Difuntos Correa. Aparte, en la carrera había mucho énfasis en la actuación y a mi no me gustaba tanto eso.

- O sea, no te defines como un actor. ¿Prefieres ser Dramaturgo, director o qué?
Me defino como alguien que puede trabajar en todo lo que esta debajo del escenario. Me siento más cómodo ahí. También, además de escribir el texto y dirigir, hice la música de la obra y me encanta hacerlo.

Lo que tiene este formato es que es más artesanal, donde creo que yo puedo caber en eso de ser artesano para que en el escenario todo resulte mejor. Para que el actor se sienta seguro con un buen texto, con una música que lo acompañe, con una Dirección: que este acorde. En definitiva es facilitarle el trabajo al actor.

- ¿Como se conjugan los tiempos para ser vocalista de una banda de rock y poder dedicarse al trabajo teatral?
Me demoré en hacer la obra. Empecé con los primeros textos  y reuniones hace un año y medio. Nos juntábamos de a poco y dejé todo hecho para yo ser prescindible en el trabajo de las funciones. Yo siempre trabajo los fines de semana ya sea en una cosa u otra. Con la compañía ensayábamos en la semana, en la noche, y yo escribía en los tiempos que tenía libre. En general todo se hizo de noche y bastante con el alcohol, esta obra tiene algo de bohemia.

- El proceso de creación del texto, ¿es anterior a la obra o se construye junto con los ensayos?
Hubo una parte anterior, pero todo esto fue mutando. Como los actores son los personajes, iban ocurriendo nuevas cosas en los ensayos y salían otras escenas. Siempre montábamos una escena no improvisada pero ellos era un estímulo para seguir escribiendo, el actor siempre es un estímulo para el Dramaturgo, sobre todo en esta experiencia del actor y el personaje juntos.
Es interesante ver como se van relacionando los actores entre sí, y creo que ellos se caracterizan un poco por eso. Son gente muy teatralizable.

- El texto, que habla sobre una compañía de teatro, estaba bastante inspirado en la vida real de los actores. ¿Qué pasa con la independencia textual? ¿se puede montar por otras personas por ejemplo?
Yo creo que puede resultar montado por otras personas. La gente que no sabe esto, le funciona igual. Finalmente la obra hablaba sobre la forma de relacionarnos frente al hecho del exitismo imperante. Nuestra generación está siendo un poco presa de eso, estamos justo en un período en donde estamos saliendo a la vida laboral y si no le achuntas te quedas abajo. Es desesperante. Eso pasa con los actores y con cualquier persona que esta tratando de ser independiente, ser alguien en la vida.

Ese dilema es como el ser o no ser del mundo laboral y exitista. Yo me rebelo un poco de eso, no porque la gente trabaje y lo hace bien, sino por la sobre valoración que tiene el aspecto del éxito laboral.

- Muchos hablan del teatro actual en relación a que las obras tienden a ser herméticas, tratan temas solo vinculados a la gente de teatro, y esto hace finalmente que se produzcan productos artísticos para un determinado tipo de público. ¿Qué pasa con la tuya en relación al tema de los actores y el proceso de ensayo de una obra?
Siempre que tengo que escribir, montar algo, nunca pienso en el medio teatral. De hecho no me gusta. Mi idea es siempre escribir para la gente en general y hacer cómo una película, tener una historia, un guión estructurado donde siempre se cuente algo a nivel dramatúrgico. No me gustan las obras que hablan sólo de sensaciones.

Me interesan las historias y decir cosas a través de ellas. Que las entienda todo el mundo sin ser necesariamente didáctico, pero si mantener piedad con el espectador no ilustrado en el sentido teatral.

Esta obra dio resultado con el público, a la gente le gustó. Y que se trate de actores es una anécdota, pondría ser un grupo de cualquier cosa, pero yo tenía más elementos que funcionaran a nivel dramático con la experiencia del mundo del teatro. Pero los personajes podrían haber sido mineros por ejemplo y se podría rescatar lo mismo.

- ¿Por qué dirigir lo que uno escribe?
Primero, creo que por que el texto fue hecho no necesariamente para que lo montara yo, pero funcionó así por la compañía. Hay ideas de Dirección: cuando uno escribe, es un texto claramente de autor y  no fue pensado para que aparezca en un libro sino que esta todo ligado a la acción. El rol de director lo he tomado un poco para que el proyecto resultara.

- Andrés olivos ¿el director, el Dramaturgo o el músico?
Andrés olivos el artesano.

- En términos de Género:s, tu obra se definía como comedia sarcástica, ¿prefieres hacer comedia?
Comedia, chistes, eso me interesa. No le tengo medio a hacer chistes, en realidad hacer algo que la gente quiere y te afirma, es una forma conveniente de decir las cosas. Aparte que no me sale lo otro.

Me gusta la comedia y no le tengo miedo. Yo no estoy inserto en el medio teatral en ese tipo de funcionamiento y eso te da autonomía. Esto está pensado como un plus, en realidad mientras uno haga las cosas bien, y acorde con lo que tú piensas que es una propuesta artística que funciona, los rótulos sobran.

¿Habrá otra temporada de Lo Peor de Nosotros mismos?

No lo sé. ojalá que se pueda.