18 de Noviembre 2008
Francisca Tapia y Raúl Donoso

Actriz y Director de Uñas Sucias 

 

Uñas Sucias es una obra que ha tenido un largo recorrido en la palestra nacional. La obra, escrita por Luis Barrales el año 2003, fue parte de la IX Muestra Nacional de Dramaturgia y posteriormente montado como ejercicio en una Escuela de Teatro de nuestra capital. Si bien la obra original habla de un equipo de fútbol masculino, la adaptación de la Compañía La Popular nos trae una versión donde son las mujeres las que llevan la obra a una mirada distinta y más cruda, enfrentándose a temáticas que son, sin duda alguna, mucho mas que “cosas del fútbol”. 

Por Pamela López. 

 

¿Cómo ha sido el proceso de la Compañía para llegar a la puesta en escena de Uñas Sucias y cómo ha sido la experiencia?

Francisca Tapia: Esta obra escrita por Luis Barrales fue parte de la Muestra de Dramaturgia Nacional el año 2003. Raúl, nuestro director, fue parte del elenco que tomó el texto y lo trabajó en un curso de actuación en la universidad. Esa era una versión femenina que mantenía sólo dos personajes masculinos. Nosotros tomamos el texto original y esa adaptación femenina y re adaptamos como compañía. Fue un trabajo que ya tenía un antecedente, pero aún así, todos aportamos en ésta adaptación del texto. 

Raúl Donoso: En realidad el proceso ha sido para todos distinto porque yo he tenido la posibilidad de ver esta obra tres veces y bajo distintas circunstancias. Como fanático que soy del fútbol a mí siempre me llamó la atención y empecé a investigar sobre los equipos de fútbol femenino de barrios como Puente Alto o Recoleta y encontré que había que hacer la puesta en escena de esta obra como lo que resultó ahora. 

¿En qué consiste ese proceso de investigación?

Raúl Donoso: Iba a ver los partidos de fútbol de barrio, observaba a las mujeres, sus maridos, un mundo social precario pero que a la vez tenía unas ganas y una pasión muy grandes por este deporte. Con el fútbol muchas de ellas trataban de olvidarse de los problemas que tenían en sus casas y eso aportó al texto, porque de esa manera el texto podía también dar cuenta de lo que estaba pasando en distintas poblaciones.  

¿Ese proceso de observación es sólo para el director o también se hace desde la construcción del personaje?

Francisca Tapia: Las actrices observamos mucho también. Algunas tuvieron entrevistas con las seleccionadas nacionales y fueron a ver su entrenamiento. Yo fui a ver partidos a Quilín y entre esos, tuve la suerte de encontrarme con las últimas fechas de la Copa Entel Pcs. Vi jugar a Santiago Morning contra Colo-Colo si mal no recuerdo. Ese día estaban las seleccionadas de la U. de Chile en las graderías mirando el partido y pude observar muchas cosas interesantes. Ocurrió que, aunque yo ya estaba ensayando el personaje desde antes, una vez que pude observar constaté que lo que había construido del personaje era bastante acertado; era completamente posible. La realidad muchas veces supera la ficción y fue bueno constatarla, para sentirme más segura de lo que estaba construyendo como actriz. Gracias a ese proceso de observación pudimos sacar muchos detalles que, yo creo, es lo bonito que tiene la obra. Está lleno de detalles realistas que construyen a los personajes, joyitas que otorgan particularidad al contexto. Yo no soy muy entendida en futbol, para nada, más bien me tuvieron que dibujar la cancha y las posiciones en una pizarra, ja, ja… además de enseñarme a chutear la pelota, pero fui construyendo el personaje gracias a que encuentro lugares donde me siento identificada.  

¿En qué cosas te sientes identificada?

Francisca Tapia: Me identifico con mi personaje, la Neira, en la rabia que ella experimenta. Ella carga esa sensación de llevar trece años jugando en el barro, en un equipo de tercera. Sin grandes satisfacciones, sino al contrario, muchas frustraciones. La Neira es analfabeta, vive una realidad muy precaria, en el margen y se relaciona con las demás desde la violencia porque no conoce otra forma; es su modo de defensa y supervivencia en medio de un contexto completamente hostil. El hecho de subir al primer equipo por ejemplo, uno de sus objetivos en la vida, no es una liberación para ella sino una posibilidad de acceder a recursos que la puedan ayudar a afrontar otros problemas como el alcoholismo de su padre. Y nunca lo logra. Siento que es un personaje que está encerrado y sin embargo lucha de la manera que puede. Eso me hace sentir identificada.  

La obra originalmente estaba escrita para personajes masculinos. ¿Cómo asumen la adaptación del texto al femenino?

Raúl Donoso: Más que adaptar, sólo se hizo un cambio de género. No hay adaptaciones aunque sí se enriqueció un poco el texto en el personaje del capitán. Al hacer que la capitana del equipo sea una mujer y que el tema del abuso sea el mismo, se muestra ahora que es un padre que abusa de su hija lo que hace que el tema sea mucho más fuerte. Aprovechamos esas cosas que nos daba el texto para poder enriquecer la propuesta dramática. 

Francisca Tapia: La verdad es que, como dice Raúl, son cambios de género más que nada. Desde el comienzo tomamos el texto a partir de los roles femeninos. Ninguna de nosotras ha visto tampoco la versión original. De a poco nos fuimos dando cuenta que este traslado de género funcionaba en el escenario lo que fue muy bueno. De todas formas la obra nos ha planteado desafíos a través de la textualidad como por ejemplo el lenguaje, porque tiene una frescura enorme. Hay que tener la capacidad para reaccionar de manera inmediata y desde ese contexto, con ese nivel de vulgaridad o de crudeza. Hablar en coa es realmente muy difícil, hay que ser viva y ser capaz de responder a lo que venga. 

¿Y desde la dirección? ¿Cuál ha sido el mayor desafío?

Raúl Donoso: Trabajar con cinco mujeres. Creo que se produce algo genérico también en dónde yo era el único hombre y ellas tenían siempre más poder que yo. En el sentido del orden, de ponerse a trabajar, de la energía que se producía. Pero no hay ningún problema, estoy muy satisfecho porque creo que hemos logrado un buen trabajo, hemos trabajado mucho y es una satisfacción poder estar mostrando esto ahora. Creo que la obra marca una diferencia en relación al resto de la oferta teatral del momento. 

¿Cuáles son los temas que se abordan a través de la obra?

Francisca Tapia: El fútbol es el contexto y sirve como el lugar para poner a estas cinco mujeres. Personalmente, creo que este montaje aborda la violencia como síntoma de una realidad que no ofrece grandes salidas. Habla de la marginalidad a través de cinco mujeres muy distintas que son concientes, en menor o mayor medida, de que no van a salir de ese lugar independiente de lo que hagan. Por lo mismo no hay pudor ni compasión en agredirse o violentarse unas a otras. En la obra no hay nada que de señales de que eso vaya a cambiar de forma radical. En este momento no hay lugar ni Estado que acoja a personas insertas en mundos tan marginales.  

Raúl Donoso: El fútbol es el pretexto. Yo creo que los tres temas fundamentales son la marginalidad, la violencia y la falta de oportunidad en la mujer. Esta también el abuso, tanto de poder como sexualmente hablando. Se entrega una mirada de exitismo, de querer siempre ser mejor que el otro, estar por encima del otro.   

El personaje que interpreta Francisca nombra constantemente que tiene las uñas sucias ¿Qué significado le dan a las Uñas Sucias dentro de la obra?

Raúl Donoso: Las uñas sucias para mí son esos tres temas fundamentales que ya nombramos: la marginalidad, la pobreza, la falta de oportunidad. Uñas sucias es no tener la posibilidad de comprarse un jabón para limpiarlas, no salir adelante con sus propios problemas. Es como estas futbolistas que al querer salir adelante no ponen de su parte en estudiar, en cosas básicas como saber leer. Es lo que pasa con los jóvenes hoy en Chile, el quedarse en el no poder salir adelante. 

Francisca Tapia: Yo tomo las uñas sucias como una acción más que como una metáfora. Lo podría interpretar pero en mi caso lo tomo como un gesto obsesivo del personaje con su cuerpo. No le doy una carga simbólica, lo trabajo como una acción en la construcción física de ese cuerpo y el resto se da a ver por consecuencia.  

¿Cómo ha sido la reacción del público? ¿Qué es lo que esperan de las personas que vengan a ver la obra?

Raúl Donoso: Yo espero que la gente reflexione sobre lo que ocurre hoy en Chile. Estas cosas pasan no solamente dentro de una sala de teatro, sino que también en las comunas de Santiago y esta es una oportunidad para exponerlo. 

Francisca Tapia: Yo estoy muy contenta con el trabajo. La sala ha estado llena y realmente nos hemos sorprendido con el resultado. Admiro a mis compañeras de escena porque cada una ha sido capaz de darle una potencia muy grande a sus personajes, trabajamos mucho para ello y ahora estamos cosechando los frutos de esa dedicación y entrega. Estamos gozando todas al entrar al escenario, la gente se ríe mucho y lo disfruta con nosotros. Lo mejor de todo es que la gente se ríe de cosas reales. En general, uno tiene pocas posibilidades de hacer teatro que, sin ser de fácil digestión, haga que el público lo pase bien. Además, siento que la gente no queda indiferente.