04 de Agosto 2008
Horacio Videla
Director Teatral
 

nuestros espectadores son nativos digitales y son personitas que digieren información a una velocidad abismante, por lo mismo ya no les sirven guiones del año 50"

El director de espectáculos que este año nos deslumbró con el Carnaval Magia Austral y su ballena gigante en el marco del Festival Stgo a Mil, llega al teatro de la Universidad Católica presentando "Y Quién no sabe como es un Dragón", un espectáculo familiar con guiños orientales que plantea una reflexión en torno a las apariencias y a la búsqueda de identidad. 

 

¿ De donde nace la idea de esta obra?

El año pasado estrenamos el espectáculo "La niña de los sortilegios" con mi cia de teatro Onirus y fue un proyecto Fondart muy exitoso. Milena Grass, la actual directora de la Escuela de Teatro de la UC, vió el espectáculo y le gustó, le encontró interesante y me dijo que quizás me propusieran para dirigir el nuevo espectáculo familiar del TEUC y así ocurrió.

Me llamaron a una comisión de repertorio y comenzamos a buscar textos. Yo quería algo que tuviera un vuelo metafísico y que al mismo tiempo fuera una aventura con tintes marciales y encontramos este texto, de una compañía infantil de Seattle, que nos pareció muy sugerente. Compramos los derechos y comenzamos a trabajar. 

¿A que te refieres con "Vuelo metafísico"?

Creo que es muy importante en el momento actual el componente que empieza a aparecer en la literatura infantil y en los espectáculos familiares, que tiene que ver con las Crónicas de Narnia y con El Señor de los Anillos, respecto a que nuestro concepto de realidad no es el concepto de realidad de la modernidad.

En el mundo contemporáneo la frontera entre lo real e irreal, entre lo ficticio, fantástico y lo otro, está cada vez más integrada. Y eso es similar a lo que empieza a aparecer en los buenos textos de física, que hablan de física al mismo tiempo que de budismo zen, por ejemplo. Las ciencias, las artes y la filosofia empiezan a encontrar un lugar de conexión, comienza a ser un solo fenómeno.

A mi me interesa mucho ese tema y creo que los niños, que son las personas que van a hacer que este mundo no naufrague, están muy ligados a ese pensamiento. El mundo que ellos viven es un mundo veloz, multidimencional, son hijos de Internet. por ello creo que el gran error del teatro infantil o el teatro familiar antiguo o de hace diez años, aunque siempre han habido espectáculos buenos y malos, es que olvidan que nuestros espectadores son nativos digitales y son personitas que digieren información a una velocidad abismante, por lo mismo ya no les sirven guiones del año 50 y la construcción de lenguaje, creo yo, tiene que estar más al dia. 

¿Como enfocas ese vuelo en tu trabajo?

Para mi es muy importante la manera en que la puesta en escena se hace cargo del discurso del contenido. Creo que es importante ir trenzando la historia y los contenidos con la puesta en escena. No creo que baste sólo con que la historia se cuente y creo que la integración la permite la fantasía.

Este espectáculo tiene que ver con el exotismo oriental y al mismo tiempo es un espectáculo de teatro contemporáneo. El uso del espacio, la manera de narrar, la integración de los mecanismos que generan la ilusión (el sonido, estenografía e iluminación), los juegos de planos de visión y pensamiento, etc, todos deben generar un sólo mundo y creo que desde allí, a mi entender, hay una puesta hacia una teatralidad más metafísica, que te habla de algo que es súper concreto pero desde un lugar fantástico. 

¿Lo oriental, desde donde se trabaja y cuales fueron las principales dificultades?.

La principal dificultad fue no caer en lo convencionalismos clásicos.

Es importante jugar desde una abstracción al mundo oriental y chino desde una mirada que rebote en el diseño y tomar opciones de acercamiento, pero no estamos en el mundo figurativo oriental ni en lo actoral ni en lo espacial. Estamos sí en un mundo referencial super concreto. Jugamos al exotismo chino tanto en la visualidad como en las técnicas orientales de estructuración de espectáculo, léase kabuki, kathakali, bunraku, butoh, etc. y trabajamos también con aikido.

El aikido es una matafísica también del movimiento. Tiene que ver con como un pensamiento se transforma en arte marcial a través del uso del cuerpo y fue lo que investigamos como compañía. 

Sueles trabajar creando puestas en escenas espectaculares, ¿desde donde nace esa inquietud?

Me interesa que la historia que se cuenta y la manera en que es contada constituyan un contenido y creo que la manera de lograrlo es a través de la estructuración de espectáculos.

Hace como 5 años empecé a retornar a mis orígenes, que tienen que ver con el teatro fantástico, con el Género: de aventuras, el teatro callejero y la intervención del espacio público. He vuelto a ese lugar con un camino recorrido respecto a concretar estéticas, a la administración del espacio escénico y todo el trabajo de los últimos 15 años ha sido ha sido en pos de los elementos que constituyen un lenguaje y eso sirve para cualquier tipo de formato.

Me considero un director bastante profesional e inquieto.

Me tocó dirigir el carnaval Magia Austral en el marco del Festival Santiago A Mil y fue muy gratificante saber que le estás cambiando la cara a tu país y que eso la gente lo agradece toneladas, vas a su lugar a entregarle los espectáculos y con teatro Onirus tenemos aprobado un nuevo carnaval para el Festival 2009 esta vez inspirado en el mito de Jauja. 

¿Hay algún código especial para entender este montaje?.

No, es muy simple. Estoy muy contento con el resultado y con la manera en que hemos podido trabajar al alero de la Universidad, que como soporte del proyecto ha sido fantástico.