09 de Enero 2009
Marcia Pavez
Actriz de Violación
 

“La Violación de Lucrecia” de William Shakespeare es el texto que inspiró este pseudo egreso de Teatro La Casa que fusiona imágenes oscuras y violentas con poesía shakesperiana.

Marcia Pavez interpreta a Lucrecia, una de las mujeres peor tratadas de la escena nacional. Violada por 8 minutos en una secuencia inspirada en la película “Irreversible”, nos cuenta qué significa para ella, como actriz y como mujer, interpretar este difícil papel. 

Por Kjesed Faundes

 

¿Cómo llegaste a ser Lucrecia?

“Violación” es un egreso de Teatro La Casa dirigido por Aldo Droguett que tuvo muy buenas criticas y con el cual se decidió hacer una segunda  temporada, pero la alumna protagonista quedó embarazada por lo que no podía seguir en el montaje y Aldo llamó a dos profesoras de la escuela para hacer los reemplazos. Así comenzó una segunda temporada entre julio y septiembre donde yo me sumé en el rol de la madre.

Y después salió la posibilidad de estar en Santiago a Mil, pero la actriz que interpretaba a Lucrecia no quiso seguir actuando y me ofrecieron el papel. Yo acepté porque me encanta el verso, porque apuesto por este grupo de jóvenes egresados y porque es una propuesta moderna muy interesante. 

¿Cómo habla “Violación” de las violaciones?

Cuando como profesora vi el montaje, me pareció fuerte y chocante, me molestó mucho. Creí que era innecesario. Me molestó desde mi lado femenino pero como profesora solidaricé con los alumnos que estaban desprendiéndose de cosas muy íntimas en el escenario, arriesgando muchas cosas.

La obra tiene una propuesta audiovisual diferente en el sentido de que es una propuesta más poética y el intento de llevar el texto de Shakespeare en verso isabelino a la modernidad y a  los conflictos que suceden ahora en Chile, es un interesante desafío.

La construcción escenográfica  juega con la profundidad de campo y remite al lenguaje cinematográfico, donde hay una mezcla no literal con lenguaje audiovisual que abre más posibilidades de entendimiento y relaciones, que si bien no son leíbles claramente porque no son los personajes en otras escenas sino imágenes abstractas, las personas pueden hacer lecturas o reflexiones respecto a las sensaciones que experimenta. Eso me gusta, creo que por ahí hay una invitación a buscarle el porqué y la obra cobra sentido. 

Del cine al teatro… ¿cómo fue el proceso de creación de la escena de la violación? 

La escena de la violación surge de la película “Irreversible” y está inspirada en el factor tiempo real que se utiliza allí como elemento perturbador para el público.

Al principio yo lo tomé muy incómodamente pero dentro del equipo ha habido mucho respeto para ir avanzando de a poco y mi compañero de trabajo ha sido muy solidario en el proceso de montaje de esta escena tan difícil.

Hay un training psicológico donde me preparo mentalmente para la escena: tiro mis culpas, grito e insulto al violador, etc. También hago un training físico de relajación, porque hay que estar preparada para la violencia y los moretones.  

¿Es difícil?

Es difícil, pero si uno como actor quiere que todo tu cuerpo seas lenguaje en el escenario, uno tiene que exponerse según las necesidades de la puesta en escena.

Hay una tela que nos genera cierta intimidad y que genera una minima distancia con el público, que facilita de cierta manera las cosas. 

¿Que esperas de la reacción del público?

Hay gente que se va…. yo espero que sea una obra que abra la reflexión sobre temas como la pastilla del día después, que hayan más mujeres que luchen porque esto sea un derecho, que la violencia masculina se cuestione y que la mujer también se cuestione en sus maneras de ser violenta; cómo a veces ella provoca o tira la violencia contra los hombres, ya que la adrenalina de la violencia no forma parte de los momentos de amor o pasión.