Maurice Durozier
Un rayo du Soleil en Chile
 

Sin duda, Ariane Mnouchkine es una de las mujeres más emblemáticas de la historia del teatro Contemporáneo. Gestora y directora del Théâtre du Soleil desde 1964 ha mantenido una especie de método del que incluso Andrés Pérez fue parte: una indagación sobre la capacidad del teatro para representar la época actual desde un estilo popular que se aleja del teatro burgués y que se centra en el trabajo colectivo.
De gira por Latinoamérica con su último espectáculo "Les Éphéméres"
(Los Efímeros), el Théâtre du Soleil sigue siendo esquivo de visitar Chile, más por falta de presupuesto que de ganas. Sin embargo,  Maurice Durozier, uno de los integrantes del Théâtre du Soleil nos vino a visitar, a presentar un documental sobre la experiencia que tuvieron en Afganistán y a contarnos secretos sobre esta maravillosa compañía.
Es la primera vez que está en Chile y Maurice llega con un dvd que documenta la misión que tuvo el Théâtre du Soleil en junio del 2005 cuando fueron invitados a Afganistán a realizar talleres de teatro. A cargo de la Mnouchkine, este grupo enfrentó el miedo que la situación política de Kabul infundía y fueron a enseñar teatro: "No hay arte sin misión", "los artistas somos los que debemos decir las cosas porque nadie más lo hará" y  "el ridículo puede denunciar la estupidez humana" fueron las enseñanzas de la Mnouchkine a un grupo de 17 actores Afganos que con máscaras bailnesas, de teatro Noh y de Comedia del Arte, lograron crear una compañía activa en un lugar donde el 80% de la población está de rehén o relegada a ocupar un Sari (vestimenta para las mujeres que les cubre la totalidad del cuerpo). 
Maurice se quedó con ellos como director y  nos cuenta detalles sobre este método de trabajo, con un exquisito acento francés, en exclusiva para soloteatro.cl

POR KJESED

 

Trabajar con Arianne Mnouchkine..

Es sensacional. Ella saca lo mejor de los actores porque ama a los actores. No puede trabajar de otra manera.
El actor es el centro de la historia, sea esta un texto o una creación colectiva. El grupo es lo esencial, es una forma de luchar contra el individualismo y una manera de confrontarse a sí mismo.
En los ensayos se busca dejar el ego afuera y  permitir que en ese espacio vacío entre el personaje y uno se deje encarnar. Todo eso pasa por tu cuerpo, con o sin máscaras es lo mismo.
Cuando eres un personaje, lo eres. Y cuando la encarnación es de verdad todo tu cuerpo cambia, cambia tu gesto, tu respiración, la semilla de tu voz y eso es más importante que la palabra.
La gente, el público, no es tan sensible a la palabra. Es sensible a los ojos y al cuerpo de los actores. De  hecho, no hacemos espectáculos con más de 600 personas porque Ariane dice que con más público es imposible que la gente vea tus ojos y si no se ven los ojos, no se ve el teatro, no es teatro.

La relación con el público.

Es directa.  Hay una comunión  donde el público se ve a sí mismo. Todos lo dicen: el teatro es un espejo.
Y el milagro está en el deseo que tiene el público. En una necesidad muy antigua que es venir al teatro a ver. A ver las obras, las representaciones de sí mismos, de sus angustias, sus felicidades. esa es la magia.
Asistir a este proceso de identificación, una comunión donde juntos, actores y espectadores, olvidamos el sentido del tiempo. lo perdimos por un par de horas y el tiempo no tiene peso, es otro espacio y tiempo, llámese poesía, subconsciente, sueños, etc.
Tomar riesgos, equivocarte, inspirarte, buscar tu camino, molestar.
El teatro molesta a los políticos, pero le gusta al público, es una necesidad.

LOS EFIMEROS..

Tardamos nueves meses en montar "Les Éphéméres", que a diferencia de los trabajos anteriores, esta es una obra que indaga en historias muy íntimas, historias personales que reflejan a todos los seres humanos. Ya no es una historia épica, social o mítica, sino que plantea el desafío y la pregunta sobre lo parecidos que somos todos los seres humanos.
Somos un grupo grande de setenta personas, 30 de ellos somos actores y ahora estamos en funciones en Argentina y luego vamos a Brasil.

Y Chile? 

Nadie nos ha ido a ver a Argentina, nadie que pueda ser un sponsor. Nosotros queremos venir a Chile, pero.
Del teatro de  Chile yo sé muy poco.  Fui muy amigo de Andrés Pérez cuando él estuvo en el Théâtre du Soleil (durante 7 años).

Es igual de difícil hacer teatro en Francia?

Si. Pero si alguien tiene la pasión, lo lograrás en Francia o en Chile o en Afganistán.

Nunca serás rico con el teatro, nunca será fácil. Pero tiene la ventaja de ser ilimitado..