04 de Enero 2009
Paulina García
Directora y dramaturga de Apoteosis Final BBU-UP
 

Paulina García es una destacada actriz nacional que cuenta con una amplia trayectoria como directora teatral. Actualmente participa como dramaturga y directora de la obra Apoteosis Final: BBU-UP, un proyecto que rescata el genero de la revista y el bim bam bum a través de un drama que aborda una mirada de Chile entre 1972 y 1975. Esta obra, es parte de los invitados especiales del Festival Internacional Santiago a Mil y se estará presentando hasta el 25 de enero en el Teatro Aparte. 

Por Pamela López

 

¿En qué consiste el proyecto de Apoteosis Final?

El proyecto teatral intenta contar de manera subjetiva lo que fueron los últimos días de la revista del bim bam bum. La historia muestra personajes enmarcados en un momento muy relevante de la historia reciente de nuestro país: la época de la UP (Unidad Popular). A través de la obra se busca relatar cómo se estrellan estos dos universos, el político y preformativo,  en la recreación escénica que hacemos. 

La obra transcurre en el contexto del bim bam bum ¿Qué elementos de este género se rescatan en la puesta en escena?

Bueno, yo también soy la autora de la obra, por lo que podría decir que desde el momento de la escritura ya me tenía como objetivo mantener el formato del show como una estructura clave para armar el argumento o el relato. Cada una de las escenas está considerada como un show que a veces continua y a veces se ve disuelto por los eventos externos. Este es un estado constante de la última revista que nunca terminan de armar, entonces llega el golpe militar, tras el cual deciden armar otra revista que habla sobre el poco espacio que queda para el bim bam bum. En este espacio se presentan las historias de coristas y vedettes,  pero también está presente el sketch de humor, el pasacalles, las escenas de baile y de los cómicos. Todos esos formatos están contando la historia del interior y exterior del bim bam bum. 

¿Por qué te llama la atención este universo femenino?

Son mis temas. Lo que me interesó del bim bam bum son los temas de ellas. Las vedettes resultaron ser fascinantes como personajes y también muy dulces en su paradigma. Ellas recuerdan el bim bam bum como el mejor momento de sus vidas, fueron estrellas, diosas y me logran conmover con sus historias. Yo quise hacerles un homenaje a todas aquellas que vivieron la utopía solidaria y que no sabían a dónde ir en un momento político álgido, ajeno a lo que ellas hacían, pero que era inevitable.  Esta obra muestra una burbuja que se reventó. 

Para el proceso dramatúrgico fue necesaria la investigación de época. Cuéntame un poco sobre cómo se desarrolló esa investigación.

Esa investigación fue un proceso largo de ocho o nueve meses que hicimos con Patricia Velasco y Katy Cabezas. Lo más interesante para nosotras fue lo teatral del bim bam bum y lo coincidente con el universo teatral de hoy en día. Es un universo hecho a mano, a pulso, muy emocionante y muy solidario. Era una utopía grupal que se rompió con la dictadura y el golpe en específico; tanto porque vino a terminar la noche y la bohemia chilena, como porque el sistema relacional que se propuso en esa época, impuesto por la dictadura, fue más bien el espíritu de la disolución. Lo digo porque estaba prohibido juntarse más de tres personas en la calle, el grupo como concepto desaparece y aparece el individualismo pero por sobretodo se intensifica la rabia y el maltrato que nos ha costado erradicar hasta el día de hoy. 

Esta obra habla evidentemente de una época y relata la memoria nacional, sin embargo ¿dónde reconoces una lectura más contemporánea de estas temáticas? ¿Cuál es el mensaje que intentas dejarle al público actual?

Para mí la rebelión más profunda es que éste (el teatro) es el lugar que a mí me resuena, que conozco y me permite mirar las distintas realidades. Sólo trabajando en conjunto uno puede sacar adelante no sólo los proyectos sino también la vida y el cotidiano que se resuelve en equipo. Eso, para nosotros como chilenos, ha sido muy difícil resolver después de la dictadura. Para qué hablar de otros temas que son cruciales, y que no desmerezco, cuando podemos apelar a algo que pasó con nuestra manera de vivir, de habitar los espacios públicos, con lo que se nos obligó a replegarnos. Sé que no todo es consecuencia de la dictadura pero quiero recordar que hubo otro país que aún late dentro de nosotros y que hace que, en la medida que el mundo de la cultura lo intente buscar y reconocer, también nosotros nos veremos reflejados hacia un chile mejor.