Cristian Warnken
La belleza de pensar en Teatro
 

Cristián Warnken es profesor de literatura, creador y conductor del programa "La Belleza de Pensar" y "Una Belleza Nueva". Es también columnista de la página editorial de "El Mercurio de Santiago" y Director de la escuela de literatura de la UDD. En esta entrevista, realizada en Agosto del 2007, nos habla de su relación con el teatro y su visión sobre las artes escénicas. Aprovechamos de mandarle un afectuoso saludo y todo nuestro apoyo en estos difíciles momentos.  

Por Pamela López

 

¿Cuál es tu vínculo con el teatro?
Mi abuela fue poeta, amiga de Gabriela Mistral, y mujer de teatro. Ella vivía en la calle Mackiver y yo vivía en el barrio alto. Para mi era una maravilla que todos los fines de semana yo me arrancaba donde mi abuela, quien pertenecía al mundo de la bohemia y del teatro, y ella siempre me reservaba entradas para las obras de un gran comediante que fue Lucho Córdova. Entonces disfruté de todo el teatro que se hizo en Chile en la década del 70, y las salas de teatro de ese entonces que era un teatro bastante vivo.

¿Y cómo espectador?
Siempre he tenido una relación de espectador apasionado, aún cuando en el último tiempo me he ido desvinculando. Hoy estoy recuperando el encuentro con el teatro. Una vez le pregunté a Isidora Aguirre, que es una gran dramaturga, por qué no escribía más novelas o cuentos, y me respondió que porque el teatro tiene que ver más con una participación colectiva, uno escribe una obra y empiezan a participar todos los que la ven, hay algo de colectivo en el teatro que es muy hermoso y que tiene que ver con la recepción. 

Hay alguna obra que recuerdes en particular, o que hayas visto últimamente..
Curiosamente, lo más interesante que he visto últimamente es en un ciclo que se organizó  en el observatorio de Lastarria llamado "Teatro de la Palabra". Eran lecturas dramatizadas de obras que no se han estrenado en Chile. Estas se leían con la presencia del Dramaturgo. Ahí vi una obra de Alejandro Sieveking que me gustó mucho y que se llamaba "Pequeños animales abatidos", otra de Isidora Aguirre llamada "Magali en el espejo", la que se estrenó en México en el año 1968. Una obra fantástica y actual a pesar de ser de la década del 60. Ese teatro me interesa. También hace poco vi una obra en el Teatro de la Católica llamada "El Pequeño Violín".     

En relación al libro de Lastarria 90, ¿Qué importancia le asignas como comunicador al registro teatral?
La maravilla del teatro es el hecho que sea algo único e irrepetible. Creo que en un mundo donde uno puede acceder a la información en todas partes, también se necesita el vivo, que es lo que pasa con la música, uno puede bajarla en todas partes pero hoy hay un boom del vivo. El teatro es el vivo.
Que éste sea rescatado es lógico, que es importante tener un registro también. Hemos pasado de una época en la que no se guardaba, en donde todo se borra a una época en la que se está registrando todo. Uno lo ve en su propia vida privada, con la cámara digital hoy todo se registra. Pero en Chile esto es fundamental. Chile es un país que no lo hacía. Yo vengo llegando de Francia y estuve en el INA (instituto nacional audiovisual) donde está digitalizada toda la memoria audiovisual de Francia, todo lo que se ha hecho a través de la palabra está registrado y tu tienes acceso a ese material. En Chile hay hoyos negros.   

¿Cuándo habrá otro invitado del mundo de las artes escénicas en La Nueva Belleza del Pensar?
Bueno, ha habido muchos. Entreviste a Radford y a Tito Noguera y tengo mucho interés en entrevistar a Isidora Aguirre. Creo que hay que rescatarla.