XXII Encuentro de Teatro Popular
Latinoamericano Entepola.

ENTEPOLA SALAMANCA:
Viaje al centro de un encuentro.

Por Kjesed Faundes

Antes de llegar a Salamanca, David Musa, gestor y director de ENTEPOLA, nos advierte que "más que un pueblo de brujas, en este lugar pasan cosas". Y es cierto.

La gente se arregla como para ir a misa, peinan a los niños, las señoras se visten con sus blusas, camafeos y mañanitas y todos se reúnen en la plaza principal o esperan en las sedes sociales de los pueblos aledaños que comience la función. Es gente agradecida de ver teatro por primera vez, que se tapa la cara avergonzada, que le contesta a los muñecos, que tiene que ser advertida de desnudos "artisticos" y que si se ríe, se ríe con ganas y si se aburre, se manda a cambiar.

Salamanca es un pueblo que si bien tiene wi fi en sus calles y una remodelada plaza de 600 millones de pesos, su población tiene poco acceso a actividades culturales de esas que "el mundo de la cultura oficial" establece como tales. La cultura de estos pueblos perdidos en medio del desierto no tiene que ver con grandes compañías europeas o con de artistas extranjeros que han expuesto en el Museo de Arte Contemporáneo de alguna ciudad cosmopolita, si no con la "cultura popular", la del oficio, la de la reunión, la del Miss Salamanca, de la radio local, de ampolletas en la plaza para que los noctámbulos salamaquinos paseen hasta la madrugada evitando el calor y por sobre todo,  la de los encuentros.

A este pueblo llega el ENTEPOLA, un encuentro de teatro popular muy distinto a lo que los santiaguinos estamos acostumbrados con los grandes e igualmente internacionales festivales estivales. Creado y organizado en nuestro país por la compañía La Carreta, desde hace 22 años que se realiza este Encuentro en las comunas populares de Santiago y desde hace tres que se replica en Salamanca, un pueblo de brujas buenas ubicado en la cuarta región, tras las cuestas de Illapel.

Entre el 28 de enero y el 2 de febrero 18 compañías de Argentina, Perú, Colombia, Brasil y Chile realizaron funciones cada noche en la plaza principal de la comuna y también itinerancia por 15 localidades rurales, llegando a más de 6 mil personas con su trabajo,  con obras principalmente para niños y totalmente gratis. Además de la muestra, el Encuentro contempla talleres abiertos a la comunidad y plantea la convivencia de las compañías durante toda la duración del evento, produciéndose un diálogo directo entre más de 100 artistas latinoamericanos y la gente del pueblo.

ENTEPOLA tiene esa mezcla de trabajo y religión que se traspasa de generación en generación  y que no necesariamente apela a un gran pensamiento filosófico ni a pretenciosos postulados artísticos, si no básicamente al encuentro del  trabajo del actor con el público. Formatos simples que quizás las poco atinadas comparaciones los evalúen como productos artísticos "hippies", "un poco brutos" o "pobres", pero que con acentos latinoamericanos o jerga nacional, blancos y negros, con títeres, sombras o narices de payasos,  se definen y defienden haciendo TEATRO POPULAR.

Según Patrice Pavis "teatro popular" es una Categoría: más filosófica que estética para definir un arte que esta destinado a las capas populares y/o proviene de ellas. Agusto Boal  prefiere llamarle "teatro de participación" y Peter Brook "teatro intercultural", pero aunque difieran en el calificativo, todas las definiciones apuntan a la masividad de un teatro que busca un repertorio y temáticas  inclusivas, asequibles a todos.

Las compañías llegan con el fin de hacer teatro y mostrar su trabajo "acomodándose" a las condiciones de cada lugar, con lo imprescindible en la maleta, "total la silla la conseguimos allá" y claro, los artistas reclamamos quizás una mejor calidad de las obras en competencia, pero hay que entender primero que esto no es una competencia, es un encuentro, y que no pretende ser una muestra de lo que se hace en el mundo respecto a un área del arte, sino  a lo que los teatristas latinoamericanos desarrollan como oficio, como el "arte" que deriva en "artesanía".

Lo que prima es la reacción del público, la interacción, mas que el análisis, la catarsis o la anagnórisis; el objetivo no es lograr un gran resultado artístico sino generar un encuentro.
Y dentro de eso tan  humano, tan necesario y tan olvidado se enmarca este modelo que se exporta por las propias compañías visitantes  a otras ciudades de Latinoamérica, siendo sin duda un potente escenario que no debería pasar por la angustia de no saber si sigue o no el próximo año por falta de platas y reconocimientos.

Con más de 2 décadas de funcionamiento, ENTEPOLA es un patrimonio cultural.

Y las cerca de 60 mil sonrisas (entre Santiago y Salamanca) del público que agradece la simpleza, es el mejor aval para este Festival que no pretende más que ser un Encuentro latinoamericano.

A propósito de eso, conversamos con tres compañías que viven el ENTEPOLA: la ETOTA de Puerto Montt, Teatro Corpus (chileno brasileña) y Cía. La Rosa, quienes exportarán el formato de ENTEPOLA a Jujuy Argentina el próximo año.

ETOTA
ESCUELA TALLER DE OFICIOS TEATRALES AUTONOMA de Puerto Montt:

Este proyecto  nace de la necesidad de formación teatral de un grupo de malabaristas y titiriteros de Puerto Montt.
Se gesta ideológicamente en Valparaíso pero se concretiza en la décima región a través de talleres y seminarios que los mismos integrantes gestionan.

Teatro desde la práctica, teatro como herramienta para la transformación social, trabajo en sectores de vulneración de derecho y una fuerte vinculación con el nuevo circo, son lo que caracteriza a los dos grupos que actualmente conforman la ETOTA: De qué te ries Teatro y La Chasca del Diablo.

Los Temporales Teatrales de Puerto Montt acostumbraron a la gente a ver un mes de teatro gratis, pero ¿qué pasa el resto del año?
Un grupo marginal, contestatario generó un movimiento teatral importante que despertó a los teatreros que se habían instalado en cargos públicos al demostrarles que en Puerto Montt se podían hacer temporadas con buena afluencia de público y que dejaban plata. Muchos artistas se empezaron a activar cuando vieron a este grupo de "pendejos", los "huachos de la calle" inexpertos malabaristas, haciendo teatro.

Con trabajos sencillos y simples, fueron aprendiendo diversas técnicas hasta llegar este año por segunda vez al ENTEPOLA con una versión de "Lo Crudo, lo Cocido y lo Podrido"  donde se mezcla la metáfora de los payasos con el crudo tema político que posee el texto.

TEATRO CORPUS, Chileno-Brasilera

Gonzalo Pérez, director chileno Cia. Corpus, teatro físico:
Teatro Corpus nace como un experimento de un taller de teatro que Pérez realizó en el 2005 en Brasil y del cual convidó a alumnos para hacer un trabajo más serio sobre el tema del espectáculo de "FALA VOCÉ".

El concepto de la micro física del poder establecido por Michel Faucualt, la identidad del poder y cómo este se instala en un micro sistema que se alimenta también de uno mayor, es la principal búsqueda de esta compañía que ya tiene una trilogía de obras a su haber y que itineran por toda Latinoamérica mostrando su trabajo. De hecho, antes de estar en Salamanca, pasaron por festivales en Iquique, Punta Arenas y ENTEPOLA Santiago.

Dedicados a la danza teatro, que ellos definen como la mezcla perfecta de dos aspectos,  la disciplina del bailarín y la sensibilidad del actor, este es su segundo año en ENTEPOLA, del cuál rescatan la potencia del encuentro de artistas latioamericanos, las bondades de estar en contacto con la naturaleza y la gran riqueza de propuestas latinoamericanas que confluyen en ENTEPOLA durante dos semanas.

Cía. La Rosa, Jujuy Argentina.
Organizadores del primer ENTEPOLA JUJUY 2009

20 personas, entre actores, técnicos y gente de la murga, exportarán el modelo de ENTEPOLA para crear una versión en su ciudad en enero 2009.

Jujuy es una ciudad pequeña (350.000 habitantes) ubicada al norte de Argentina, donde hay un boom de teatro con varias compañías independientes funcionando, pero no existe un evento que nuclee una actividad fuerte. Entonces las iniciativas se quedan un tanto sueltas y  terminan en que las compañías hagan una obra y se desarmen.

Por ello, y a propósito de que LA ROSA cumple 10 años de funcionamiento estable, se preparan con todo para emular el ENTEPOLA a cabalidad, incluyendo el escenario central, la Escuela taller, las itinerancias a sectores rurales y la convivencia de los grupos.

"La idea es hacer un corredor, para que primero viajen los grupos haciendo una parada en Jujuy y luego viajen a Chile (.) Presentamos el proyecto acá a la organización que hace ENTEPOLA en Pudahuel, nos pidieron las bases para seleccionar las compañías y posteriormente trabajaremos todo el año con ellos para que nos guíen y nos den los lineamientos generales. Y por nuestra cuenta, gestionaremos con distintos municipios para hacer las itinerancias, conseguir los albergues, etc"

ENTEPOLA tiene una importancia social muy fuerte: por un lado, llegar a quienes nunca han visto teatro y por otra parte, que los grupos se relacionen entre sí generando vínculos y aprendizajes.

"El grupo fue haciéndose con la experiencia, comenzamos como teatro de sala, luego llevando el teatro a escuelas; posteriormente comenzamos a recibir invitaciones de comunidades y salimos a plazas y actos masivos hasta llegar a concursos, que es muy distinto a lo que propone ENTEPOLA y desde hace 3 años que estamos participando en este tipo de encuentros y queremos crear el propio en Jujuy, Argentina".